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Quezon City / Lagonoy (Filipinas)

Quezon city es la ciudad más poblada de la región metropolitana de Manila, con aproximadamente 2.700.000 habitantes. Consta de un sistema sanitario mixto, mayoritariamente privado, sin asistencia universal, aunque el sector público juega un importante papel.


Lagonoy es un municipio rural de la provincia de Camarines sur, al sur de la isla de Luzón. Consta de una población de 55.465 habitantes, distribuidos en 38 barangays. Se estima una incidencia de la pobreza de un 41%.

Aproximadamente el 32% de la población vive con menos de 0,74€ al día y alrededor del 41% con menos de 1,84€ diarios.Según el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas

A pesar de los avances en el continente asiático en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en materia de pobreza, Filipinas sigue siendo un país clasificado como de bajos ingresos; los ingresos medios por persona rondan los 333€ y aproximadamente el 24% de la población vive por debajo del umbral de pobreza nacional.

La sanidad pública no tiene una cobertura universal, lo que deja a la población más vulnerable y pobre sin un acceso real a la misma. En 1997 se pone en marcha el seguro de salud público denominado “PhilHealth”, que a pesar de las grandes limitaciones abre una puerta a determinadas prestaciones.

Las principales cuestiones sanitarias en Filipinas son la malnutrición y la tuberculosis; es el noveno en la lista de los 22 países con alta tasa de tuberculosis en el mundo. La patología cardiovascular tiene una alta prevalencia, y una gran repercusión económica y social por los eventos secundarios como los ictus o infartos que afectan con frecuencia a personas menores de 50 años. La morbimortalidad materna y perinatal no es menospreciable, y sin embargo podría evitarse con un mejor acceso a la asistencia profesional.

La falta de empleo es una realidad latente en el país que lleva a muchas familias a emigrar a la ciudad en busca de nuevas oportunidades, generando bolsas de pobreza que se agravan con la marginalidad propia de este tipo de migración.

Filipinas es uno de los países que sufre con mayor frecuencia las consecuencias de los fenómenos naturales como tifones, tsunamis, terremotos o erupciones volcánicas, lo que periódicamente supone un detrimento en la economía y en la estructuración social que arrastran como un hándicap asociado a las situaciones ya descritas.

La extrema pobreza es tal que no pueden pagar el transporte para acudir a un centro de salud y/o pagar los medicamentos requeridos como para tratar enfermedades y/o curaciones limitando de esta manera su acceso a una de las necesidades básicas de todo ser humano.

La falta de empleo es una realidad latente en el país que lleva a muchas familias a emigrar a la ciudad en busca de nuevas oportunidades. Sin embargo, para el emigrante rural que carece de un grado escolar o preparación es difícil competir en la adquisición de trabajos a causa de no tener familiaridad con el ambiente ni referencias en la ciudad.

De esta manera familias enteras terminan siendo desplazadas a squatters áreas (ocupas), donde levantan sus casas con cualquier material en pocos metros cuadrados o viven en la calle en carretones.

Las familias son numerosas y a veces el padre y la madre se sacrifican buscando y vendiendo basura o ella trabajando como lavandera para que al menos uno de sus hijos pueda estudiar. Los hijos van a la escuela mientras los padres pueden mantenerlos; el abandono escolar de niños que han tenido que ponerse a trabajar porque alguno de sus padres ha enfermado es muy habitual. Pese a que la escuela es gratuita, deben pagar los gastos de transporte diario, uniforme y material escolar.

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